Decálogo para (casi) parturientas
¡Buenos días, bombo girls!
¿Qué tal van esas barriguitas? Imagino que aquellas de vosotras que comenzasteis esta aventura conmigo estaréis ya con vuestros bebés ¡o a punto de verles la carita! En mi caso, como no para de repetir mi madre, elniñopuedenacerencualquiermomento, ¡y ahora sí que sí! ¿Os suena la expresión “estar cumplida”? Pues aquí servidora está más que cumplida, cumplidísima: ¡¡el viernes pasado hice ya las 40 semanas!! (Según los cálculos del médico, claro, según los míos, mi pitufito ya debería estar aquííí). El martes tengo cita con el gine de nuevo, a ver qué me dicen. En la revisión de monitores de la semana pasada me dijeron que pondrán una fecha tope y, si el niño no se decide a salir, me inducirán el parto. Ains. La verdad es que esto último no me hace mucha gracia (he leído que aumenta el riesgo de cesárea) pero bueno, mientras tooodo salga bien ¡yo, chitón!
Así que, mientras espero y desespero, a falta de algo mejor que hacer (como siga limpiando la casa la voy a desgastar) me he decidido a recopilar en una especie de decálogo para casi parturientas todos los consejos habidos y por haber que amigos, familiares, vecinos, desconocidosqueteasaltanporlacalle… han tenido a bien compartir conmigo. ¡Espero que os/nos sirva de algo! Ahí va:
1. Dormir, dormir, dormir. Este es, por unanimidad, el consejo más extendido y repetido a mi alrededor. Y es que parece que de lo que se trata es de acumular horas de sueño como si no hubiera un mañana. “Duerme ahora todo lo que puedas, que ya verás, luego, ya verás…”. Llamadme susceptible, pero a mí la sonrisita esa misteriosa con la que suelen terminar la frase, mezcla de compasión, condescendencia y cierto punto de malignidad, no me da buena espina…
Además, en mi caso dormir se ha convertido en misión imposible, sobre todo, porque ya ni recuerdo lo que era estar en posición horizontal. ¿No os pasa a vosotras? Entre el megabombo y la megaacidez que me ataca en cuanto toco la cama, no hay manera de pegar ojo. Yo lo combato a base de almohadas y cojines: debajo de la cabeza, entre las piernas, en los laterales… Si alguna tiene algún truco, ¡os lo agradecería en el alma!
2. No escuchar partos ajenos. Este consejo es de mi cosecha. Y es que, desde que me quedé embarazada, he descubierto con horror que hay cierto tipo de mujeres que disfrutan recordando los sinsabores de su parto y recreándose en los momentos más escabrosos… A lo que yo me pregunto: ¿para qué necesito toda esa información? PARA NADA. Como madre primeriza, reivindico mi derecho a no tener ni idea. ¿Para qué sufrir con antelación? No es que tenga miedo al parto (bueno, o sí, qué más da) pero prefiero no pensarlo… mucho. Lo que tenga que ocurrir, ocurrirá. Yo prefiero imaginar lo maravilloso que será la primera vez que lo vea y lo toque y lo coja y lo bese y lo abrace y… Ains, ¡aún no me lo creo!
3. El vello no es bello. Embarazadas o no. A punto de parir o no, hay verdades absolutas que se mantienen inalterables. En mi caso, aunque hace semanas que declaré zonas de mi cuerpo como territorios inexpugnables (ni me veo ni me llego), ayer me decidí a acudir a una profesional mientras gritaba a todo pulmón “¡depilación al poder!” (Esto último, se trataba de un grito en sentido metafórico, se entiende, que no me he vuelto tan loca. Aún). Creo que en el hospital te rasuran igualmente, pero yo voy más cómoda.
4. Tú me das cremita… Este punto también podría llamarse “Strias War”. Sin embargo, en mi particular guerra a las ídem, creo que ya puedo dar la batalla por perdida. Hasta hace dos semanas, había conseguido mantener al enemigo a raya. Como lo léeis: he conseguido pasar ocho meses y medio sin una sola estría ¡y va y aparecen todas de golpe y porrazo quince días antes de dar a luz! Por mi parte, he comenzado un agresivo contraataque a base de litros de aceite de rosa de mosqueta y nívea, pero en lugar de notar mejoría, las malditas rayitas continúan su malévola expansión. ¡¡¡Ayuuuda!!!
5. Momento pareja. Este consejo me lo ha dado mi buen amigo A. “Antes de que nazca el niño, organizad una cena romántica y daos un auténtico homenaje. Que después de que nazca el niño ya verás, ya…” (Se repite la extraña expresión, mezcla compasión y condescendencia, del punto número uno). Sin embargo, me parece una buena sugerencia.
6. Preparación del nido. Como siga limpiando mi nido, voy a destastarlo antes de que llegue el heredero. Que no hay nido igual, oye, de limpio que lo tengooo. Pero bueno, si luego no voy a tener tiempo de dormir ni de charlar con mi chico, imagino que tampoco estaré para organizar la casa… Así que, por si acaso, yo me voy al hospital con mi hogar, dulce hogar como los chorros del oro.
7. Look hospitalero. Un poco de frivolidad nunca viene mal, ¿verdad? Y no puede haber decálogo que se precie sin un toque fashion. ¿O no? Ayer, por fin, terminé de preparar la bolsa del hospital. Incluye look preparto: camisón premamá, (holgado pero mono), zapatillas (cómodas y anchas, pero monas), y neceser (no sé yo si me dará por pintarme el ojo una vez parida, pero digo yo que un poco de blush y unas planchas de pelo no le han hecho nunca daño a nadie). El momento más delicado de la operación ha sido elegir el modelito post hospitalero. De hecho, aún no lo tengo del todo claro. Soy consciente de que no vendrá la prensa a hacernos la foto de rigor a la salida del hospital, pero siempre he soñado con ese momento, y yo pienso posar, aunque sea para mis padres) ¿Cómo os vestisteis vosotras?
8. Momento canastilla. O lo que es lo mismo: “Cómo vestir a un niño recién nacido en febrero sin que entre en ebullición antes de llegar a casa”. Que me conozco y, sobre todo, conozco a mi madre. La conozco… y la recuerdo. ¿Cómo olvidar esas mañanas de invierno cuando me vestía para ir al colegio? Camiseta interior (pillada con las braguitas, por supuesto, que se enfrían los riñones, niña), jersey de cuello cisne, chaleco de lana, abrigo, gorro tipo verdugo, bufanda siete veces mi altura bien apretadita, eso sí, no se fuera a escurrir… y se me enfriaran los riñones).
Volviendo al siglo XXI, mi matrona siempre ha mantenido que, a la hora de abrigar a los bebés se trata simplemente de ponerles las mismas capas que llevemos nosotros más una más (por eso de que van tumbados). En fin. 2 a 1 a que el niño sale del hospital envuelto en capas como si fuera a recorrer la estepa rusa en trineo…
9. Gestionar las visitas. Sabio consejo de mi matrona de difícil ejecución, me consta, pero taaan atractivo de llevar a la práctica. Según la experta, tanto madre como recién nacido necesitan descansar. Y para descansar hace falta paz y tranquilidad. Y para eso es condición sinequanon la pericia de un padre que se encargue de gestionar el tema visitas, tanto en el hospital como en casa: evitar aglomeraciones, asegurarse de que el niño no viaja de mano en mano como si fuera una patata caliente… Yo tengo amigos que hasta daban día y hora para recibir visitas en casa. Y aunque en su momento lo consideré excesivo, ahora no me parece tan mala idea. ¿Cómo lo veis vosotras?
10. Nosotras podemos. Otra de las recomendaciones de mi matrona (me hecho superfan de ella, ¿se nota?). Esto es: “Nuestro cuerpo sabe parir”. Nosotras, quizás no, (bueno, si queréis hablo por mí) pero nuestro organismo sí está preparado para ello. Siglos y siglos de historia de la humanidad así lo demuestran. Así que, si millones y millones de mujeres en el mundo han sabido cómo hacerlo, ¿por qué nosotras no vamos a poder? Ahí lo dejo.
En fin, gorditas mías, ¿no os quejaréis de post, eh? No sé si volveré a hablar con vosotras antes de tener a mi pitufito conmigo (ooooohhhhcomosuenaesooooo), pero por si acaso, desde aquí os doy las gracias por haberme acompañado todos y cada uno de estos posts, de los que publiqué y de los que no. Ha sido fantástico poder compartir mi embarazo blog a blog con todas vosotras.
Besos mil
Ángela
P.D. ¡Por favor, no dejéis de contarme cómo os ha ido todo!
Publicado en: Embarazo de Ángela


12 Comentarios
1. Straja | 13 de febrero de 2012 a las 8:32
Me cae bien tu matrona
Y es que lo de las visitas, aunque parezca exagerado, es SUPER importante. Que el cansancio, la nueva responsabilidad, el cóctel de hormonas y tener visitas en casa puede ser explosivo…
Y totalmente de acuerdo con el punto 10: ¡¡¡tú puedes!!! No dejes de confiar en tu cuerpo (a pesar de lo que dice por ahí algún ginesaurio): nuestro cuerpo es una máquina perfecta de parir. Intenta disfrutar (dentro de lo que se pueda claro) de tu parto: relájate, respira, que es un momento único con final feliz. Busca toda la información que encuentres sobre relajación y posturas durante las contracciones, porque te pude ayudar muchísimo (te lo digo por experiencia, que el segundo parto fue muuuucho mejor que el primero por este punto). Confía en tí y en tu cuerpo, y adelante!!!
Besotes guapa.
2. María 2 (38 semanas) | 13 de febrero de 2012 a las 8:36
Si esque no nos queda nada!!! bueno, a mi un poquito mas.
Las matronas que me atienden dicen exactamente lo mismo sobre las visitas tanto del hospital como de casa, moderadas por favor!!
Sobre todos los puntos que has descrito creo que estoy al 100% de acuerdo contigo, en todo, en lo de dormir, en lo de los camisones monos… en todo.
Por si acaso no vuelves a escribir, QUE TE VAYA MUY BIEN y ya nos contaras. UN BESO
3. Merilu | 13 de febrero de 2012 a las 18:43
Hola Ángela, me ha encantado tu post, a mí aun me faltan 2 meses pero ya estoy nada más que dándole vueltas a todo el tema del parto y de tener a mi niño en brazos, es que se me hace eterno, quiero tenerlo ya, pero es verdad todo lo que dices, y lo de las miraditas condescendientes con lo de “aprovecha para dormir”, jajaja, toooooooodo el mundo dice lo mismo, jajaja.
A mí también me está pasando que todo el mundo se pone a contarme su parto, y algunos son muy malos, y yo pienso, qué quieren, ¿animarme?, es que la gente no piensa…
Yo el tema estrías de momento las estoy llevando bien, espero tener suerte y que no me salgan a última hora.
Y lo de las visitas es algo que me agobia un poco, la verdad, a ver cómo lo hacemos porque todo el mundo quiere venir recién parida, ¿habrá tiempo de ver al niño?, que el niño va a estar ahí siempre!!
Bueno Ángela, si no te vuelvo a leer, espero que te vaya super bien en el parto y que nos lo cuentes, muchos besosssss
Merilu
4. Iciar | 16 de febrero de 2012 a las 12:15
Hola chicas!
Seguro que a estas alturas ya habrá nacido el bebé de Ángela, qué ilusión! Yo al final di a luz de 38+5, me provocaron el parto con oxitocina porque en los monitores parecía que el bebé traía alguna vuelta del cordón y mi ginecólogo no se quiso arriesgar, así que en los segundos monitores nos fuímos a casa sabiendo que al día siguiente ingresábamos en el hospital para tener por fin a nuestro bebé! El parto fue increíble, no hagáis ni caso a los que os dicen que los partos inducidos terminan en cesárea, etc. En mi caso todo fue rapidísimo (ingresé a las 10h y a las 16.30 ya tenía a mi bebé) y maravilloso, los dolores perfectamente soportables (gracias también a la epidural, claro) y, pese a ser primeriza, dilaté de miedo y no tuvieron que darme ni un punto! Así que, si es necesario, recomiendo un parto inducido si es necesario.
Respecto a las visitas…. QUÉ PESADILLA! Mi bebé ya tiene 3 semanas y aún sigo recibiendo visitas día sí día no…. un poco rollo, la verdad.
En mi caso, aunque estaba completamente enamorada de Iñigo, mi bebé, no pude evitar pasarme 2 semanas llorando por todo y desanimada y triste… No sé explicarlo bien, pero fue muy duro. Ya me encuentro mejor, pero hay cosas tontísimas que me siguen haciendo llorar… y la sensación de que estás muy sola, aunque tu marido y familia te ayuden… él bebé depende de ti más que de nadie. Así que desde aquí animaros a las que os sintáis así los primeros días, pensad que se pasan!!!
Y mientras escribo esto el bebé se pone a llorar… toca la toma! Así que os dejo. MIles de besos, Ángela cuéntanos cómo ha ido todo, por favor!!!!!
5. Laura-Regalos originales para bebe | 20 de febrero de 2012 a las 23:53
Hola! Creo que llegadas a este punto tu bebé ya habrá nacido, asi que muchísimas felicidades, espero que todo haya ido genial. Me ha gustado muchísimo tu post, y sobretodo ese punto de humor que le has añadido! Creo que no te has dejado nada en el tintero. La verdad es que cuantas más cosas tengas bajo control, más posibilidades existen de que todo salga bien..siempre y cuando todo sea tomado con calma y paciencia, que son dos factores muy importantes a tener en cuenta durante esta etapa. Yo con 5 meses me suelo agobiar demasiado y quizás eso me impida en ocasiones disfrutar de las diferentes fases del embarazo, pero a partir de ahora prometo centrarme más en mi, en dormir y relajarme, dedicándome tiempo a mi misma.
Un saludo,
6. Raquel, linares | 23 de febrero de 2012 a las 15:15
Hola Ángela!! supongo que a estas alturas ya tendras a tu peque contigo, ¡espero que te haya ido todo fenomenal! Yo di a luz el 5 de febrero, y todo fue genial, llegue a las 2,30h de la mañana a urgencias y ya iba dilatada de 3cm, y a las 5.30n nacia Mario! yo no me puse la epidural, no me dio tiempo, pero la verdad es que me fue muy bien. Fue muy doloroso, no nos vamos a engañar, pero fue muy rápido y en cuanto vi la carita de mi enano se me olvido todo! Y solo me dieron un punto, asi que no me puedo quejar. Con mi otro peque tb me fue muy bien, en vez de trs horas tarde 4, pero vamos, no me puedo quejar!!
En cuanto a las visitas, no estaria mal recordarles ese refran que dice que “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. intenta que no se te hagan eternas, y que no se te acumule mucha gente en casa, mas que nada porque tambien el bebe se pone nervioso con tanto follon, que ha pasado 9 meses muy agustito en tu panza y ahora todo es nuevo para el!
Te deseo mucha suerte en esta etapa tan bonita que empiezas como mama, es lo mejor que te pasa en la vida, yo no cambio a mis niños por nada del mundo!!
Ánimo y se feliz!
7. Tartas de pañales | 26 de febrero de 2012 a las 21:23
Lo de no escuchar partos ajenos, me parece el mejor consejo que se puede dar a una embarazada.
8. Grinders | 26 de febrero de 2012 a las 21:24
Me complace leer que mucha gente esta pasando por estos momentos que puedo disfrutar. Sin duda un momento inolvidable cargado de emocion! Y si… lo de las visitas al final cansa pero oye… es lo que hay jejeje
9. Bea | 28 de febrero de 2012 a las 18:14
Hola Angela. Acabo de descubrir tu blog (un poco tarde lo se) pero es que me entere el viernes que estoy embarazada y claro ahora me muero por compartir y escuchar la sensaciones de otras manís.
Así que ya tienes una nueva fan.
Me ha encantado el post, y, aunque suena cursi, pero hasta me ha emocionado(menos mal que estoy sola en casa jeje sino mi novio se hubiera reído) . Supongo que la ñoñez que tengo y la facilidad para sentirme triste y con ganas de llorar con la mayor estupidez del mundo, es normal. Que pensáis???
Bueno,a lo que iba. Estoy de unas 3 semanas. Mañana me he de hacer una analítica completa que solo le ha faltado al ginecólogo pedirme el ADN jajaja y el próximos jueves tengo la visita a ginecólogo. Creéis que ya me hará una ecografia?? O es pronto?
Animo que todo va a ir bien. Estoy contigo en que pasar de las madres que disfrutan contando las cosas malas no entiendo porque. Y los consejos de tu matrona me parecen perfectos, mi madre hubiera coincidido con ella.
Por desgracia ella no va a poder disfrutar de su primer nieto porque ya no esta pero conmigo esta siempre.
Yo voy a intentar compartir mi embarazo en mi blog ( digo intentar porque no suelo actualizar a diario).
Un beso enorme a ti y todas las mamis seguidoras de tu blog.
Preparate para vivir lo mas bonito que jamás hayas vivido. No tengo hijos ya que soy primeriza pero me lo han dicho y me lo creo.
10. Patricia | 29 de febrero de 2012 a las 9:04
me e quedado enbarazada!!11!!! consejos?
11. Anna | 29 de febrero de 2012 a las 15:44
Me gusta!!
12. Sandra - como quedar embarazada | 29 de febrero de 2012 a las 23:03
Tener un bebe es lo más maravilloso que le puede pasar a una mujer, el amor y la felicidad entraran en tu hogar, todos quieren conocer el nuevo miembro de la familia.